Es un material metal-orgánico cristalino, altamente poroso, formado por iones metálicos unidos por ligandos orgánicos. Destacan por tener áreas superficiales internas extremadamente grandes y modulables, con un 90% de su espacio vacío. Pueden captar, almacenar o separar moléculas, como gases (CO₂ o hidrógeno) o fármacos. Se aplican en áreas como la biomedicina, la industria, la catálisis y, en especial, en aspectos medioambientales.