Mi objetivo es ayudar a personas con daño cerebral a recuperar una vida lo más normal posible. Gracias a las STEM, especialmente la biología y la tecnología, podemos entender cómo funciona el cerebro y aprovechar su capacidad de cambio, conocida como neuroplasticidad. Combinando rehabilitación, inteligencia artificial y nuevas herramientas como la realidad virtual, es posible diseñar terapias más eficaces que ayuden a recuperar habilidades como el habla, el movimiento o la memoria. Las STEM me permiten no solo comprender el problema, sino también crear soluciones reales para devolver independencia y calidad de vida a las personas.